Investigación federal reveló que un promotor musical facilitaba citas rápidas para visas con apoyo de la DEA.

Santo Domingo.– Un exempleado de la Embajada de Estados Unidos fue quien destapó el presunto esquema de fraude que operaba dentro de la DEA en República Dominicana, según una denuncia federal hecha pública el miércoles.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, Melitón Cordero, exsupervisor de la DEA en el país, habría encabezado un esquema para agilizar la aprobación de visas a cambio de pagos en efectivo de 10,000 dólares por solicitante.
Según la acusación, Cordero habría aprovechado su posición en la Embajada de Estados Unidos en Santo Domingo para emitir supuestas recomendaciones oficiales que reducían drásticamente los tiempos de espera para citas consulares.
El mecanismo iniciaba con la intermediación de un promotor musical en República Dominicana, quien ofrecía a interesados conseguir una cita para visa en apenas dos semanas, evitando la extensa lista de espera regular.
La denuncia sostiene que Cordero presentaba a los solicitantes como «fuentes valiosas» para investigaciones antidrogas en Estados Unidos, aunque —según la investigación— nunca los había conocido ni habían colaborado con la agencia. Esa supuesta recomendación oficial permitía acelerar y priorizar el proceso migratorio.
Durante sus cinco años asignado en el país, Cordero habría tramitado o aprobado cerca de 120 remisiones de visa, una cifra considerada extraordinariamente alta por funcionarios consulares consultados por los investigadores.
Las autoridades sospechan que varias de esas solicitudes siguieron el mismo patrón: declaraciones falsas para justificar trato preferencial.
Operación encubierta y arresto de Melitón Cordero
- El caso comenzó cuando agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) recibieron los primeros reportes de presunta mala conducta a través de un exempleado de la embajada que trabajaba en un negocio de consultoría de visas.
En 2024, ese exempleado fue contactado por un promotor musical local, quien le facilitó el correo electrónico de Cordero y aseguró que el «contacto» dentro de la embajada podía reducir los tiempos de espera a solo dos semanas.
En diciembre, los investigadores montaron una operación encubierta con una segunda fuente confidencial que presentó una solicitud de visa.
Capturas de pantalla de mensajes de WhatsApp muestran que el promotor reenvió una foto del pasaporte a un contacto guardado como «Milito Clara«, número que —según los investigadores— estaba vinculado al teléfono de Cordero en la embajada.
Tras regresar de vacaciones de Navidad, Cordero habría presentado una remisión oficial de visa a nombre de otro agente de la DEA, describiendo al solicitante como un «contacto valioso» en investigaciones de tráfico de drogas, afirmaciones que la fuente aseguró eran completamente inventadas.
Días después, presuntamente instruyó al solicitante a sostener una historia falsa sobre cómo se conocieron en un club y que recibía 400 dólares en propinas por compartir información con la DEA.