
A casi un año del trágico colapso del techo de la discoteca Jet Set, familiares de las víctimas y sobrevivientes aseguran que la herida sigue abierta y critican la falta de avances en la justicia.
Durante una misa en memoria de las 236 personas fallecidas, los dolientes recordaron la tragedia, encendieron velas y colocaron flores para honrar a sus seres queridos.En el acto religioso, el sacerdote Rogelio Cruz cuestionó la respuesta de las autoridades y señaló que no debería ser necesario crear movimientos para exigir justicia.
A la ceremonia también asistió Melba Segura de Grullón, presidenta de Fundación Sur Futuro.
De cara al primer aniversario de la tragedia, los familiares proponen vestir de negro y cerrar un tramo de la avenida Independencia en señal de duelo y memoria por quienes perdieron la vida aquella madrugada.