Los residentes carecen de recursos para reparar sus casas, aumentando el riesgo sanitario en las áreas afectadas por las lluvias.

SANTO DOMINGO. – A casi una semana de los aguaceros que azotaron el Gran Santo Domingo, decenas de familias aún no han podido regresar a sus hogares.
Entre paredes agrietadas, muebles inservibles y la incertidumbre a cuestas, los afectados de varias zonas denuncian que la ayuda no ha llegado como la necesitan, mientras crece la preocupación por su seguridad y su futuro inmediato.
Nos encontramos en Manoguayabo, donde varias viviendas permanecen inhabitables.
Sus residentes aseguran que, aunque las autoridades acudieron a limpiar y evaluar los daños, todavía no han recibido soluciones para la reconstrucción ni asistencia directa.
Daños en Los Alcarrizos
La misma situación se repite en el barrio Nuevo Amanecer, en Los Alcarrizos, donde las lluvias provocaron severos daños estructurales y afectaron los servicios básicos.
En este municipio, las autoridades se han movilizado para limpiar las calles y entregar ajuares a los residentes.
Muchos de los comunitarios no cuentan con recursos para reparar sus viviendas por cuenta propia, mientras aumenta el riesgo sanitario en las zonas afectadas.
Urge ayuda inmediata
Aunque las autoridades avanzan en la fase de evaluación, los afectados insisten en que la emergencia continúa y que, más allá del levantamiento de datos, urge una respuesta inmediata que les permita recuperar sus hogares y su estabilidad.