
SANTIAGO.– Representantes de juntas de vecinos, profesores, líderes comunitarios y religiosos de distintos sectores de la zona suroeste de Santiago realizaron una protesta este miércoles en la avenida Antonio Guzmán, próximo al semáforo de La Barranquita, para exigir al Gobierno Central y a la Alcaldía de Santiago el asfaltado de calles y la conclusión de varias obras que, aseguran, permanecen abandonadas o inconclusas.
Los manifestantes denunciaron que numerosos sectores continúan esperando la intervención de sus vías, mientras que proyectos iniciados hace varios años permanecen paralizados o avanzan a un ritmo muy lento, situación que genera malestar entre los residentes.
Además del asfaltado, los comunitarios reclamaron mejoras en el alumbrado público, el suministro de agua potable y otros servicios básicos que consideran indispensables para elevar la calidad de vida de los habitantes de la zona.
Entre las principales quejas figura la problemática del agua potable. Uno de los dirigentes comunitarios afirmó que una tubería presenta averías constantes, afectando el servicio de manera recurrente.
“El tema del agua nunca terminan de arreglarlo. Parecería un negocio porque ese tubo explota cada quince días y muchas veces explota hasta dos veces en una semana”, expresó el comunitario.
Los dirigentes advirtieron que continuarán desarrollando jornadas de protesta y otras acciones de presión hasta obtener respuestas concretas de las autoridades sobre las demandas planteadas y la ejecución de las obras reclamadas.