
Santo Domingo Oeste. — La Fiscalía de Santo Domingo Oeste desmanteló una red delictiva dedicada al robo y comercialización de retrovisores de vehículos, tras una investigación que reveló cómo tres hombres operaban en distintos puntos del municipio Los Alcarrizos y otras zonas del Gran Santo Domingo.
De acuerdo con el Ministerio Público, Carlos José Frías Acevedo (a) El Gordo encabezaba las incursiones nocturnas. A bordo de un vehículo Hyundai Sonata —que cambiaba de color entre blanco y gris para evitar ser identificado—, ingresaba en zonas residenciales durante la madrugada y desmontaba con destreza los retrovisores y caperuzas de distintos modelos de automóviles.
Las piezas sustraídas eran vendidas a Ismael Abraham Ángeles Benítez, quien actuaba como intermediario y las almacenaba en su residencia del sector Los Tres Brazos. Durante un allanamiento en el lugar, las autoridades encontraron 15 retrovisores, 13 caperuzas, dinero en efectivo y un teléfono móvil.
Posteriormente, los artículos eran revendidos por Nelson Gabriel Carvajal (a) Pito, propietario del negocio Auto Aire Solange, ubicado en Villa Juana, Distrito Nacional. En ese establecimiento se ocuparon más de 150 retrovisores y decenas de caperuzas, además de un DVR con grabaciones de cámaras de seguridad y otros indicios materiales.
El Ministerio Público indicó que los tres imputados actuaban de forma coordinada y sostenida, conformando una asociación de malhechores dedicada al robo agravado y lavado de activos, al dar apariencia de legalidad a los bienes sustraídos.
Las autoridades informaron que Frías Acevedo contaba con 11 registros penales activos por delitos similares, mientras que los otros dos acusados también tenían antecedentes delictivos.
Por disposición de la jueza Cecilia Toribio, de la Oficina Judicial de Atención Permanente de Santo Domingo Oeste, se impuso tres meses de prisión preventiva a los imputados, quienes cumplirán la medida en la Penitenciaría Nacional de La Victoria.
El caso fue declarado complejo, dada la magnitud de los hechos y la estructura organizada de la red. El Ministerio Público destacó que este operativo evidencia cómo un delito aparentemente menor, como el robo de retrovisores, puede convertirse en un negocio rentable que afecta la seguridad ciudadana y la economía de decenas de conductores en el Gran Santo Domingo.