
Río de Janeiro, Brasil. — Al menos 64 personas murieron, entre ellas cuatro agentes policiales, y 81 fueron detenidas durante un megaoperativo policial contra el Comando Vermelho, una de las organizaciones criminales más poderosas de Brasil. La acción, desarrollada este martes (28 de octubre), fue calificada por el gobernador Cláudio Castro como “la mayor operación en la historia de Río de Janeiro”.
El despliegue, que movilizó a unos 2.500 agentes y 32 vehículos blindados, se concentró en los complejos de favelas de Penha y Alemão, donde los enfrentamientos armados se prolongaron durante toda la mañana. Vecinos reportaron intensos tiroteos y la ciudad sufrió importantes disrupciones, con avenidas centrales bloqueadas o cerradas al tránsito.
Fuentes oficiales confirmaron que, además de los fallecidos y detenidos, se incautaron unas 50 armas de fuego, entre ellas 42 fusiles de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.
El gobernador Castro informó que los delincuentes resistieron con fuerza, llegando incluso a utilizar drones artillados para atacar a los agentes. En su cuenta de X (Twitter), el mandatario publicó videos de los ataques y denunció que “es así como la policía de Río de Janeiro es recibida por los criminales: con bombas lanzadas por drones”.
Las autoridades mantienen a todos los batallones en estado de alerta ante posibles represalias.
Las operaciones de este tipo son frecuentes en las favelas de Río, donde la policía suele enfrentarse con grupos de narcotraficantes. En 2024, según cifras oficiales, alrededor de 700 personas murieron en intervenciones de las fuerzas del orden en el estado, un promedio de casi dos por día.
El Comando Vermelho, junto con el Primer Comando de la Capital (PCC), controla buena parte del narcotráfico en Brasil y ha extendido sus redes hacia países vecinos, lo que ha convertido sus enfrentamientos con la policía en una de las mayores preocupaciones de seguridad del país.